Historia de una revista

El tema estaba puesto sobre la mesa junto con algunos pasabocas y gaseosa. La informalidad se instaló de nuevo para echar una conversada sobre el pasado, presente y futuro de Pasá La Voz con todos los que a lo largo de cinco años han sido editores de esta publicación de los estudiantes de la Carrera de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana Seccional Cali.

Andrés Felipe González, recordó el burdo papel con el que llegó un día a la dirección de la Carrera de Comunicación a proponer la creación de una revista hecha por los estudiantes. Para ese entonces y casi que simultáneamente otro grupo de emprendedores integrado por Maria Eugenia Valencia, Norman Arango y Luisa Fernanda Gaviria, venían trabajando en la misma idea. Entonces, se juntaron las dos iniciativas y de allí nació Pasá la Voz. “El nombre de la revista recoge el boca a boca con tono muy vallecaucano… También es muy chévere llegar a la casa con una revista en la que aparece el nombre de uno”, afirmó María Eugenia Valencia.

Como para Halloween

Hace cinco años esa idea se cristalizó. “Fueron muchas quedadas hasta tarde, madrugadas y trasnochadas para hacer ese número cero con esos colores naranja y negro que lo hacían parecer como propaganda de Halloween”, recuerda entre risas Norman Arango.

Tanto Andrés Felipe, como María Eugenia y Norman recuerdan mucho “el palo” que le dieron a ese número cero. “También es cierto que la publicación creó impacto a pesar de los errores con los que salimos”, concuerdan los tres.

La revista fue avanzando y en 2006 se presentó ante sus pares de universidades del suroccidente, el eje cafetero y Bogotá en un encuentro de medios universitarios realizado en 2006 en la Javeriana de Cali.

La voz de los editores
Quien diagramó estas páginas del número 10 de Pasá La Voz, estuvo muy presente en esta reunión de editores a pesar de que no pudo estar allí de cuerpo completo y de viva voz. Hablamos de Nathalya Cortés con quien la revista entró en una nueva etapa estética y visual. Con ella llegaron las portadas conceptuales y también el medio se volvió de tamaño doble carta. Hoy, como egresada y actual socia de la empresa de diseño Mangle Soluciones, volvió a Pasá La Voz para retomar su diseño y diagramación.

El revolcón en los contenidos se dio con Katherine Martínez, amante de la crónica, las buenas historias, la literatura fantástica y la narrativa. Como editora le apostó a los artículos de largo aliento. Ella recordó lo importante que para la vida profesional significa el paso por la revista. “Es importante que esta experiencia figure hoy en mi hoja de vida ahora que estoy haciendo prácticas profesionales en Propal.

Cabe mencionar también a Nini Johana López quien por un semestre también estuvo al frente de la revista. También es importante recordar y agradecer a todos los escritores y reporteros gráficos que a lo largo de cinco años han aportado sus artículos, fotografías e ilustraciones, algunos de ellos hoy egresados.

Hace días nos escribió Xtian, nuestro caricaturista de cabecera y estudiante de Artes en la Javeriana Bogotá, quien siempre recuerda que el primer medio impreso que le publicó sus trabajos fue Pasá La Voz. Hoy se codea con los grandes desde las páginas del diario El espectador.

La nueva generación de Pasá La Voz está encabezada por la editora Lina Uribe y Natalia Vivas. Esta última cosecha tiene el reto planteado por los mismos editores: incursionar en la era digital y en las redes sociales. “La nostalgia por el papel es algo que siempre tendremos, pero es importante avanzar hacia los medios digitales, apostarle a romper la linealidad, a construir aplicaciones para dispositivos móviles”, señaló Andrés Felipe González, hoy vinculado a la oficina de comunicaciones del Banco Mundial de la Mujer… El rumor se volvió revista y más tarde quizás sea un trino.

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