La culpa fue de mi mamá

Foto Pixabay

Por Natalia Quiñonez/

La inasistencia a clase el lunes de Pascua tiene una razón, justificada o no, pero tiene una razón. Como estudiantes o mas bien jóvenes, todo tiene trascendencia, la pereza, el frío, el sol, la lluvia, el si, el no, el despertador, el ruido, el MIO, el carro, la tarea, etc. Pero hay una excusa y en mi caso fue una enfermedad.

Tal vez mi historia del lunes de Pascua sea un poco tediosa, pero esto fue lo que en realidad ocurrió. El día sábado 7 de Abril, en la noche empecé a sentir una leve molestia abdominal a la que no le puse mucho cuidado. El domingo, mi mamá cumplía sus 47 añitos, por lo que con mi hermanito nos levantamos hacerle un “espectacular” desayuno (así le dije que le tenía que contar a todos). Al paso de la mañana la molestia seguía incrementándose, pero suelo creer que no pensando en las cosas, estas se olvidan y caí en el error de creer que así se me pasaría el dolor.

A las 2:30 de la tarde fuimos almorzar en familia a uno de los restaurantes favoritos de mi mamá:  Fusion Wok. Nos estaba esperando una mesa decorada y especial para su cumpleaños. Allí le dimos los regalos. Llegamos a la casa nuevamente como a eso de las 4:00 p.m. donde el resto de la familia nos esperaba para seguir celebrando con ella esta fecha tan especial.

Como era de esperarse, el dolor continuó y se intensificó. A las 10:00 de la noche ya estaba desesperada y no sabía qué hacer y aunque era el día que me correspondía dar, recibí… Mi hermosa madre estaba allí conmigo cuidándome, mimándome, acariciándome y consolándome.

No se qué hora era cuando me logré quedar dormida, pero sé que fue muy tarde. Los lunes empiezo clases a las 7:00 de la mañana, una hora “maravillosa”, donde madrugar es sencillo, no hay frío, las cobijas se quitan solas, el agua esta caliente y los deseos de estudiar son mayores que nunca (me lo digo varias veces, para ver si ocurre).

Continuaba con el dolor cuando me sonó la alarma para despertarme; y viene lo inesperado:  “Yo creo que es mejor que no vayas hoy a estudiar, te veo muy mal”, es decir, que si se trata de buscar un culpable, como dije al principio, fue mi mamá.

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